
El ingeniero civil Claudio Rissetto analizó los factores que podrían haber provocado el desplome registrado en el complejo Estación Buenos Aires. Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmaron que unas 200 personas fueron evacuadas de manera preventiva y que no se registraron lesionados. La causa judicial quedó bajo la órbita de la fiscal María del Rosario Selvatici.
El derrumbe parcial del estacionamiento subterráneo del complejo, situado en Mafalda 907, generó diversas preguntas sobre las condiciones estructurales del edificio. Para Rissetto, lo sucedido no representa un fenómeno excepcional ni totalmente inesperado. “No me sorprende lo que ocurrió, ya que he observado situaciones similares en otras obras. Son problemas que suelen repetirse”, explicó el especialista.
El profesional indicó que frente a un colapso estructural es necesario considerar múltiples variables desde el inicio de la investigación. Entre ellas mencionó posibles deficiencias en el diseño original, fallas en los cálculos estructurales, errores durante la ejecución de la obra, sobrecarga de peso o incluso inconvenientes vinculados al mantenimiento del lugar. “Cuando se analizan fallas en una construcción, ninguna alternativa debe descartarse de antemano”, subrayó.
Uno de los aspectos que destacó fue la combinación de cocheras subterráneas con áreas verdes en la superficie. Según explicó, estos espacios suelen acumular tierra y humedad, lo que favorece la aparición de filtraciones. En estructuras de hormigón armado, esas filtraciones pueden generar corrosión en las armaduras de acero, debilitando progresivamente la estructura hasta provocar su falla.
Rissetto también advirtió sobre una práctica habitual entre algunos propietarios: cuando aparecen filtraciones en las cocheras, colocan chapas o protecciones para desviar el agua que cae sobre los vehículos y evitar manchas de salitre en la pintura. Sin embargo, esta solución solo oculta el problema sin resolver su origen estructural. “Se termina tapando la situación real”, explicó.
El especialista remarcó además que los estacionamientos subterráneos deben soportar una carga considerable de suelo y vegetación. Si bien el diseño estructural debería contemplar ese peso, cualquier defecto constructivo —por ejemplo, una capa insuficiente de hormigón que recubra las armaduras— puede acelerar la oxidación del acero y reducir la resistencia de la estructura. “El hierro comienza a deteriorarse y su capacidad portante disminuye hasta que finalmente se produce el colapso”, resumió.
En relación con el edificio cuyas bases quedaron parcialmente expuestas tras el hundimiento del suelo, el ingeniero señaló que podría tratarse de la parte superior de la fundación. No obstante, advirtió que el inmueble podría verse comprometido si se detecta un descalce en los cimientos inferiores.
El comunicado del consorcio
El consorcio del edificio involucrado difundió un comunicado en el que informó que el derrumbe ocurrió en el sector dos del complejo, un área en la que se encontraban realizando trabajos una empresa constructora.
“Somos conscientes de la preocupación que puede generar esta situación. Queremos informar que hasta el momento no se registraron víctimas fatales y que continuamos colaborando con los bomberos y la policía”, señalaron en el texto.
También indicaron que actualmente se están llevando adelante evaluaciones técnicas para determinar qué ocurrió exactamente y definir los pasos a seguir. “Cuando contemos con datos más precisos, los comunicaremos. Agradecemos la tranquilidad y la cooperación de todos en este momento”, añadieron.
La información oficial del Gobierno porteño
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que a las 4:45 de la madrugada se recibió un llamado al sistema de emergencias 911 alertando sobre el derrumbe en el estacionamiento subterráneo del complejo.
Al llegar al lugar, los equipos de emergencia constataron el desprendimiento de una porción de la losa del subsuelo, de aproximadamente 50 por 70 metros, además del hundimiento del sector donde se encontraban estacionados varios vehículos.
Como medida preventiva se dispuso la evacuación completa del edificio afectado y de otra construcción lindera, lo que implicó el traslado de unas 200 personas. Según las autoridades, no hubo heridos ni personas atrapadas.
En el operativo intervinieron dotaciones de Bomberos de la Ciudad, personal del SAME, la división K9, el Grupo Especial de Rescate (GER) y cuatro cápsulas del DIR, encargadas de evaluar la estabilidad de la estructura para determinar cómo continuar con el procedimiento.
Mientras avanzan las pericias, las primeras hipótesis técnicas señalan una posible combinación de problemas en el diseño, la ejecución y el mantenimiento de la obra, en un sector particularmente expuesto a la humedad y a cargas importantes de peso. El diagnóstico definitivo dependerá de los estudios que realicen los especialistas que participan en la investigación.
La causa quedó radicada en la Fiscalía N.º 31, a cargo de la fiscal María del Rosario Selvatici, quien inició un expediente por el delito de estragos. Como parte de las actuaciones, se solicitó la documentación relacionada con el permiso de construcción, así como las grabaciones de las cámaras de seguridad correspondientes a los últimos 30 días y desde el inicio de los trabajos en el lugar.
Además, se requirió identificar al ingeniero responsable y al administrador de la obra con el objetivo de establecer responsabilidades y determinar en qué condiciones se estaban desarrollando las tareas al momento del derrumbe.