
La emblemática Floralis Genérica, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, está cada vez más cerca de recuperar su esplendor. Según informó el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad, la escultura volverá a lucir completa hacia fines de octubre, tras un proceso de reparación integral en sus pétalos dañados.
“Estamos recuperando un ícono que forma parte de la identidad porteña. Gracias a un complejo trabajo de ingeniería en los dos pétalos afectados, dentro de pocas semanas podremos volver a disfrutar de la Floralis totalmente ensamblada en la Plaza de las Naciones Unidas”, destacó el jefe de Gobierno, Jorge Macri.
La obra, diseñada y donada por el arquitecto argentino Eduardo Catalano, fue inaugurada en 2002 y es reconocida por sus seis pétalos de acero inoxidable y aluminio, que en total suman 18 toneladas de peso y alcanzan los 20 metros de altura. El 17 de diciembre de 2023, un fuerte temporal provocó la caída de dos de ellos, lo que obligó a iniciar su restauración.
El proceso de reparación
Los pétalos dañados fueron desmontados con una grúa de gran porte y trasladados a una planta industrial en Baradero, donde se desarrollan las tareas. Allí se montaron sobre cunas de hierro para su inspección y reparación.
Primero se efectuó una revisión visual exhaustiva, seguida del desmontaje de los paneles de recubrimiento y la remoción de largueros y costillas de acero dañados. También se realizó un proceso de limpieza y arenado para eliminar óxido y corrosión.
Posteriormente, se llevaron a cabo ensayos no destructivos, técnicas aplicadas en industrias aeroespaciales y automotrices que permiten evaluar el estado de los materiales sin dañarlos. Entre ellos, una inspección óptica, el método de corrientes parásitas —que revela defectos internos a través de electricidad inducida— y la técnica de líquidos penetrantes para detectar discontinuidades superficiales.
Con los resultados obtenidos, se hicieron simulaciones en 3D y verificaciones estructurales frente a vientos, lo que permitió fabricar las nuevas piezas necesarias. Estas se ensamblaron junto a los componentes originales mediante bulones de alta resistencia similares a los utilizados en aeronaves, garantizando precisión y durabilidad. Finalmente, se reemplazaron chapas de recubrimiento de aluminio, fijadas con remaches de acero inoxidable.
En paralelo, también se trabaja en la restauración de uno de los cuatro pistilos de la escultura, grandes columnas cónicas de entre 9 y 12 metros que se encuentran en el tallo.
El operativo de regreso
Una vez finalizadas las reparaciones, los pétalos y el pistilo serán trasladados nuevamente a la Ciudad. A diferencia del viaje inicial, esta vez regresarán por vía fluvial a través del río Paraná.
El operativo se desarrollará en tres etapas durante tres días:
- Transporte terrestre desde la planta hasta el puerto de Baradero.
- Traslado en barcazas hasta el puerto de la Ciudad de Buenos Aires.
- Traslado terrestre final hasta la Plaza de las Naciones Unidas.
Este esquema logístico fue diseñado debido al tamaño y peso de las piezas, que dificultan un traslado prolongado por ruta. Una vez en la plaza, serán montadas en su posición original para que, hacia fines de octubre, la Floralis Genérica vuelva a brillar como uno de los grandes símbolos porteños.