
La administración porteña formalizó su incorporación al Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas (PRONEV), una iniciativa impulsada por la Secretaría de Energía de la Nación. La adhesión se concretó mediante un convenio suscripto entre la Subsecretaría de Ambiente local y el organismo nacional, fortaleciendo así la política de promoción del ahorro energético en el ámbito habitacional.
Con esta decisión, la capital argentina se integra a las 16 jurisdicciones que ya aplican este esquema, entre ellas Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Salta.
Durante la firma participaron, por parte del Ejecutivo porteño, Natalia Persini (Subsecretaria de Ambiente), Carolina Theler (Directora de Política y Estrategia Ambiental), Andrea Visciglio (Gerente Operativa de Gestión Energética) y Mariano Reobo (especialista técnico en edificación y vivienda sustentable). En representación del Gobierno nacional estuvieron Antonio Milanese (Subsecretario de Transición y Planeamiento Energético), Horacio Marcelo Risso (Director Nacional de Eficiencia Energética), junto con las asesoras técnicas del programa, Paola Sandoval y Blanca Caffaro.
¿En qué consiste el sistema?
El PRONEV propone la implementación de un mecanismo único de certificación del desempeño energético de inmuebles residenciales en todo el país. A través de esta herramienta, las personas pueden conocer cuánta energía demanda una vivienda en condiciones estándar, sin depender del uso particular que cada familia le otorgue.
La etiqueta permite medir y comparar propiedades bajo parámetros técnicos homogéneos, garantizando criterios uniformes a nivel nacional.
El certificado adopta un formato similar al que se utiliza en electrodomésticos: presenta una escala cromática y alfabética que va desde la categoría “A” —identificada con color verde y asociada al mayor nivel de eficiencia— hasta la “G”, marcada en rojo y vinculada a un desempeño energético más bajo.
Impacto para la Ciudad
Para el gobierno porteño, la incorporación de este instrumento representa un paso relevante en su estrategia ambiental. Por un lado, posibilita ordenar y transparentar la información vinculada al consumo energético del parque habitacional, lo que facilita el diseño de políticas orientadas al ahorro y la optimización de recursos.
Además, contribuye a la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero, en consonancia con las metas establecidas en el Plan de Acción Climática 2050.
Desde otra perspectiva, la certificación brinda datos claros y comparables a propietarios e inquilinos, promoviendo decisiones informadas y fomentando mejoras en la calidad constructiva. También permite dimensionar la relación entre el rendimiento energético del hogar y su incidencia en la huella de carbono.
Cómo acceder
La participación en el programa es optativa. Quienes deseen obtener la etiqueta deberán comunicarse con un profesional habilitado para realizar la evaluación correspondiente.
Para consultas o información adicional, se puede escribir a: [email protected].