
Un lamentable y estremecedor suceso ocurrió el pasado jueves 27 de marzo y ha cobrado mayor repercusión en las últimas horas debido a su gravedad. En la mañana de ese día, una mujer de 41 años, originaria de Venezuela, sufrió un accidente devastador en la línea B del subte de Buenos Aires. Mientras intentaba abordar la formación, una de sus piernas quedó atrapada en una de las puertas automáticas del tren. Sin que los operadores del servicio advirtieran la situación, el tren arrancó, arrastrándola en su camino, lo que resultó en lesiones tan graves que los médicos se vieron obligados a amputarle la pierna derecha.
El hecho ocurrió en un horario de alta concurrencia, alrededor de las 8:30 de la mañana, cuando la mujer, que viajaba acompañada de su hija pequeña, subía al vagón. De manera repentina, una de las puertas del subte se cerró sin percatarse de la presencia de la pasajera. Su pierna quedó atrapada entre la puerta y el andén, lo que le provocó heridas de tal magnitud que requirió ser internada de urgencia en el Hospital Durand. A pesar de los esfuerzos de los profesionales médicos por salvar su extremidad, no fue posible evitar que la pierna fuera severamente dañada, y, finalmente, la única opción fue amputarla para evitar mayores complicaciones.
Testimonio del esposo de la víctima: “No se activaron los mecanismos de seguridad”
En una entrevista exclusiva con el canal de noticias TN, Gregorio, esposo de la mujer afectada, expresó su indignación y dolor ante lo ocurrido. En su relato, denunció que, a pesar de los intensos gritos de su esposa y de los pasajeros que estaban presentes en el lugar, no se activaron los mecanismos de seguridad necesarios para evitar que el tren arrancara con la mujer atrapada en la puerta. Según su versión, los mecanismos de prevención que deberían haber detenido el movimiento del subte en caso de detectar un obstáculo o una persona atrapada no funcionaron, lo que agravó aún más la situación.
Gregorio detalló cómo ocurrieron los hechos en ese trágico momento: “La pierna de mi esposa quedó atrapada entre el andén y el tren. Mi hija logró ingresar al vagón, pero mi esposa no pudo. Quedó atrapada parcialmente con las puertas del subte, y, a pesar de los gritos de auxilio, el tren arrancó de todas formas. La arrastró a gran velocidad hasta que, lamentablemente, la pierna de mi esposa quedó completamente destrozada entre el andén y el tren”. La angustia de los testigos fue indescriptible, y la familia se encontró en un escenario de desesperación mientras la formación avanzaba sin percatarse de la gravedad de la situación.
La postura del abogado: “Queremos justicia por la negligencia del incidente”
Tras el grave accidente, el abogado que representa a Gregorio y a su esposa expresó su firme postura en torno a lo sucedido. En declaraciones ante los medios, el letrado enfatizó la negligencia o imprudencia de los responsables del servicio de subte al no detener el tren cuando era evidente que la mujer estaba atrapada. “Lo más llamativo de este incidente es la falta de acción de los encargados de la operación del servicio. No se activaron los mecanismos de seguridad necesarios para detener la formación, a pesar de que los gritos de auxilio eran claros y evidentes”, destacó el abogado.
El letrado también señaló que, aunque lo ocurrido no puede deshacerse, su principal objetivo ahora es asegurar que se haga justicia en favor de la víctima. “Esperamos que mi clienta se recupere lo mejor posible, pero el trauma que ha sufrido es profundo, no solo físico, sino también emocional. Sin duda, este será un proceso largo de recuperación. Nuestro deseo es que la justicia actúe con rapidez y que se responsabilicen a los responsables de lo sucedido”, concluyó el abogado.
El comunicado de la concesionaria Emova
Ante la magnitud del incidente, la empresa responsable de la concesión del servicio de subte de Buenos Aires, Emova, emitió un comunicado oficial en el que detalló las circunstancias en las que se produjo el accidente. Según la empresa, el incidente ocurrió cuando la mujer intentaba subir a una formación después de que se realizó el anuncio sonoro de cierre de puertas. A pesar de la tragedia ocurrida, el comunicado de Emova no mencionó ninguna disculpa o reconocimiento directo de responsabilidad, lo que ha generado aún más malestar entre los familiares de la víctima y la opinión pública.
La empresa también señaló que las autoridades competentes están realizando las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos y determinar las causas del accidente. Sin embargo, la falta de un mensaje claro o una respuesta contundente por parte de Emova ha sido objeto de críticas, tanto de los afectados como de la sociedad en general, que espera una pronta aclaración de lo sucedido y una solución a la falta de seguridad en el sistema de transporte.
El impacto en la comunidad y la repercusión mediática
El incidente ha generado una fuerte conmoción entre los usuarios del servicio de subte y ha puesto en evidencia las falencias en el sistema de seguridad del transporte público de la ciudad. En las últimas horas, diversos grupos de usuarios y defensores de los derechos de los pasajeros han comenzado a exigir un análisis exhaustivo de las medidas de seguridad en todos los medios de transporte público. Los usuarios de la línea B, en particular, se han mostrado preocupados por la falta de garantías en cuanto a la protección de las personas durante su trayecto, especialmente al tratarse de un servicio tan transitado.
El trágico suceso también ha provocado un debate sobre la seguridad en el transporte público en general, con diversas voces que claman por una revisión inmediata de los protocolos de seguridad y la instalación de sistemas más eficientes para evitar accidentes como el ocurrido. La preocupación ha crecido en la comunidad, que exige respuestas rápidas y claras de las autoridades y las empresas responsables de brindar el servicio de transporte público en la ciudad.
Una recuperación larga y difícil
Por otro lado, la recuperación de la mujer afectada por el accidente se presenta como un camino largo y complicado. Aparte de la amputación, la víctima enfrentará una serie de desafíos emocionales y físicos que cambiarán su vida para siempre. La familia se mantiene unida y ha expresado su esperanza de que la mujer pueda superar este doloroso episodio, pero también se enfrenta al difícil proceso de adaptación a una nueva realidad, marcada por las secuelas de lo ocurrido.
Los profesionales de salud que la atienden han explicado que la recuperación física será un desafío considerable, pero han asegurado que con el apoyo adecuado, es posible que logre retomar parte de su vida normal, aunque los efectos emocionales de una tragedia de tal magnitud son impredecibles.