Cayó el «falso remolcador de autos» en Villa Pueyrredón

La Policía de la Ciudad detuvo a un delincuente que conducía una grúa y remolcaba los rodados que estaban mal estacionados o abandonados en la vía pública. El ladrón se hacía pasar por un empleado tercerizado del Gobierno de la Ciudad.
Miembros de la Policía de la Ciudad atraparon, durante la madrugada de hoy, a un sujeto que haciéndose pasar por empleado del Gobierno de la Ciudad, robaba autos mal estacionados en la vía pública utilizando una grúa mientras recorría las calles del barrio de Villa Pueyrredón.

El hecho ocurrió cuando efectivos de la División Sumarios y Brigadas de Prevención de la Comisaría Vecinal 12 B realizaban un recorrido preventivo por la calle Argerich al 5800 y detectaron a la falsa grúa operando en un horario poco habitual, sin luces y balizas encendidas, subiendo un automóvil que estaba estacionado en la vía pública.

Tal situación levantó las sospechas de los oficiales, los cuales mediante señales sonoras, le indicaron al conductor del camión que detenga su marcha, pero en lugar de eso, el sospechoso inició una fuga en contramano siendo alcanzado y detenido sobre la Avenida Nazca al 5800.

Al corroborar que el chofer de la unidad se encontraba solo, éste indicó que era empleado de una reconocida empresa de remolques y que mediante un contrato tercerizado, prestaba servicios al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires removiendo automóviles en estado de abandono o mal estacionados.

Cuando los efectivos de la Policía de la Ciudad le solicitaron la documentación que acreditara la actividad o número de expediente del vehículo a retirar, así como algún tipo de hoja de ruta que justifique su presencia en el lugar, el conductor del rodado manifestó no poseer nada. 

Posterior a ello, se consultó al Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, el cual corroboró que la Ciudad no trabajaba con dicha empresa, la cual el detenido decía que era empleado.

Por último, se consultó con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nro. 12 a cargo de la Dra. Paissan, quien dispuso la detención del hombre 54 años y su traslado a la Alcaidía de la Comisaría Comunal 12 siendo imputado por “hurto automotor”. Asimismo, se solicitó el secuestro de la grúa, del automóvil afectado y del teléfono celular del ladrón.

Tobilleras electrónicas para prevenir la violencia de género

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio de Justicia y Seguridad, incorporó las tobilleras electrónicas durante el año 2018, que sirven para prevenir la violencia de género.

Este dispositivo de geolocalización es colocado en la pierna del agresor, brindando más seguridad a las mujeres víctimas de violencia de género, y asegurando que no ingrese a las zonas fijadas por la justicia.

Generalmente, la Justicia dictamina que la distancia restrictiva de la víctima y el agresor sea de 500 metros. Sin embargo, la novedad de este año 2019 radica en que en el Centro de Monitoreo se disparará la alarma si el victimario ingresa en los primeros 200 metros de la zona de restricción. En ese momento, se le realiza un llamado a la persona y se le avisa que se encuentra en una zona prohibida.

Si el agresor insiste y se aproxima a 100 metros de la víctima, el dispositivo anti pánico que tiene esta última recibe una alerta de que el agresor está cerca y se la llama inmediatamente para contenerla e indicarle cómo actuar hasta que no haya peligro alguno.

Tanto el agresor como la víctima reciben además un aparato receptor que funciona como un teléfono celular con GPS.

También se utilizan estos dispositivos para garantizar el cumplimiento del beneficio de la prisión domiciliaria otorgado a procesados o condenados por la Justicia.

La tobillera electrónica funciona como una medida preventiva en la cual el agresor no puede acercarse a la víctima. Por orden judicial se establece un perímetro que prohíbe el ingreso a esa zona de exclusión. En caso que trasgreda esa orden al operador le surge una alerta y tiene que arbitrar los medios necesarios para que llegue un móvil policial que impida el acercamiento del agresor a la víctima.

Recordemos que para el funcionamiento de este sistema se adquirió la más avanzada tecnología, a través de un proceso de licitación pública. Además, los operadores fueron seleccionados y capacitados para brindar el servicio eficaz.