San Silvestre: la carrera de fin de año cumple una década

En su aniversario, la versión porteña de este evento mundial congregará el martes, en el Obelisco, a 10.000 corredores

as carreras pedestres que se celebran el 31 de diciembre se llaman San Silvestre en honor al santo de esa fecha. Silvestre fue el primer papa que no murió mártir. Murió el último día del año 335. Casi 16 siglos después, en San Pablo, Brasil, surgió una carrera con poco más de 50 corredores que se largó 15 minutos antes de que terminara el año 1925, para que la meta la cruzaran en 1926.

En la actualidad, y con diferentes horarios, las carreras de San Silvestre se celebran en todos los continentes. Solo en España habrá 1275 carreras este fin de año. La versión porteña cumple una década y congregará en su aniversario, a las 8 de la mañana, a unos 10.000 corredores. Con largada y llegada en la avenida 9 de Julio y Bartolomé Mitre, ya es una de las cinco carreras más convocantes del año en la ciudad.

Así como el santoral católico tiene su día para Silvestre, los runners que comulgan en el templo del deporte celebran el último día del año reafirmando su fe con una procesión de 8 kilómetros, en zapatillas y a toda velocidad.

El circuito se caracteriza por lo pintoresco. En pleno casco histórico de la ciudad, transitarán las diagonales Norte y Sur, serán fotografiados con la Casa Rosada, la Catedral o el Cabildo de fondo, y también en las avenidas de Mayo, Corrientes e Independencia.

Entre los 10.000 corredores estará Nicolás Arce. Él, como cada uno de ellos, también tiene su motivo para largar a las 8 de la mañana del próximo martes. “A la primera edición me invitó un amigo -recuerda Arce-. A la segunda fuimos para repetir la experiencia juntos. Luego volvimos a la tercera y, si bien él no siguió, yo me entusiasmé con estar en todas”.

Nicolás Arce con Lila, su pareja
Nicolás Arce con Lila, su pareja

La primera edición fue en 2010. Se largó a las 16, sobre un asfalto de pleno verano. Y Nicolás, que por entonces tenía 25 años, y un hijo de 3 con el mismo nombre, fue uno de los 789 pioneros.

En el resto del mundo la carrera ya estaba diseminada con las más diferentes versiones. Por ejemplo, en Londres, las ganancias se donan a causas benéficas; en Berlín, se hace dentro del bosque Grunewald; en Roma, tiene un circuito muy similar al de Buenos Aires por los sitios históricos, que, en el caso italiano, suman algún milenio más; en Guatemala y en San José de Costa Rica, es tradición que los corredores se disfracen. También en Reikiavik, Islandia, aunque ahí los disfraces son bastante más abrigados.

Crecimiento

La San Silvestre porteña enseguida fue creciendo. Al segundo año duplicaron la cantidad de corredores. Y volvieron a duplicarlos en 2012. Para 2013 ya eran 4700 participantes, Arce incluido, ya con su hijo de 7 años iniciándose en el atletismo, y su hermano (o hermana) esperando para venir al mundo. Recién en la edición 2014 Arce participó sabiendo que eran dos varones, que el segundo se llamaba Máximo y que todos serían parte, más tarde o más temprano, de la pasión de correr.

En 2015 la carrera ya se hizo por la mañana. El calor del centro porteño a las 16, a fines de diciembre, les había ganado la pulseada hasta a los más fanáticos. Un año después, ya largaron 7100 corredores y el boom del running alcanzaba su máxima expresión. Se calcula que ese año más de 300.000 corredores pagaron una inscripción en la ciudad de Buenos Aires. El crecimiento del deporte también marcaba el crecimiento del negocio.

En 2017 la largada y llegada de la carrera ya habían copado la avenida 9 de Julio, y la foto de los corredores a los pies del Obelisco empezaba a ser un clásico. Fue recién en 2018 que se tocó la simbólica marca de 10.000 corredores. Arce fue uno de ellos. La corrió junto a Lila Pereyra, su actual pareja, con quien comparte la misma pasión. Ahora esperan repetir juntos la experiencia este 31 de diciembre.

Nicolás Arce y Lila en una edición anterior
Nicolás Arce y Lila en una edición anterior

Esta décima edición quiere celebrar a lo grande. La carrera presentará 10 bandas en vivo de 10 géneros musicales distintos a lo largo de todo el trayecto. Rock, funk, jazz, blues, reggae, hip-hop, electrónica, heavy metal, latino y disco.

Va a ser muy difícil que alguien corra y pueda decir que no escuchó su música favorita. Aunque en Buenos Aires nunca puede faltar algún tanguero, incluso runner.