Ante el anuncio de condiciones climáticas extremas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires difundió una serie de recomendaciones preventivas destinadas a cuidar la salud de la población frente a las altas temperaturas. El aviso fue emitido luego de que el Servicio Meteorológico Nacional informara un alerta de nivel amarillo por calor intenso, con temperaturas máximas que podrían alcanzar los 36 grados durante la jornada del lunes.

Las autoridades porteñas señalaron que este tipo de eventos meteorológicos pueden generar consecuencias negativas en la salud, especialmente cuando las temperaturas se mantienen elevadas durante varias horas consecutivas. Por este motivo, se solicitó a los vecinos y vecinas extremar los cuidados y adoptar medidas simples pero efectivas para reducir los riesgos asociados al calor extremo, principalmente durante los momentos del día en los que la radiación solar es más intensa.

Entre las principales recomendaciones, se aconseja evitar la realización de actividades físicas o recreativas al aire libre durante el horario comprendido entre las 10 y las 17 horas. En ese período, la combinación de altas temperaturas y exposición directa al sol incrementa significativamente el riesgo de deshidratación, agotamiento físico y golpes de calor. En caso de no poder postergar dichas actividades, se sugiere realizarlas en lugares sombreados y con descansos frecuentes.

Asimismo, se destaca la importancia de mantener una hidratación constante a lo largo del día. Se recomienda ingerir agua de manera regular, aun cuando no se experimente sensación de sed, y evitar el consumo de bebidas alcohólicas, azucaradas o con cafeína, ya que estas pueden favorecer la pérdida de líquidos. En relación con la alimentación, se sugiere optar por comidas livianas y frescas, priorizando el consumo de frutas y verduras, que aportan agua y nutrientes esenciales para el organismo.

Otro aspecto clave señalado por el Gobierno porteño es la elección de la vestimenta adecuada. Se recomienda utilizar ropa liviana, holgada y de colores claros, que permita una correcta ventilación del cuerpo y reduzca la absorción del calor. Además, se aconseja protegerse de la radiación solar mediante el uso de gorros o sombreros y anteojos de sol con filtro UV, especialmente durante las horas centrales del día.

Las autoridades también hicieron hincapié en la necesidad de prestar especial atención a los grupos más vulnerables frente a las altas temperaturas. En este sentido, se destacó la importancia de cuidar a las personas mayores de 65 años, a los niños y niñas menores de 5 años, y a quienes padecen enfermedades crónicas. En estos casos, se recomienda asegurar una correcta hidratación, evitar la exposición prolongada al calor y procurar que permanezcan en ambientes frescos y bien ventilados.

En la medida de lo posible, se sugiere permanecer en espacios cerrados que cuenten con buena circulación de aire, ventiladores o sistemas de refrigeración. En hogares que no dispongan de aire acondicionado, es fundamental ventilar los ambientes durante las primeras horas de la mañana o por la noche, cuando la temperatura es más baja, y mantener puertas y ventanas cerradas durante el día para conservar el frescor interior.

El Gobierno de la Ciudad recordó además la importancia de reconocer los síntomas asociados al golpe de calor, una afección grave que requiere atención médica inmediata. Entre las señales de alerta más frecuentes se encuentran la piel enrojecida, caliente y seca, el aumento de la temperatura corporal por encima de los 40 grados, dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas, confusión mental y desorientación. En situaciones más severas, pueden presentarse convulsiones, pérdida de conocimiento, respiración agitada o pulso débil.

Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, se recomienda comunicarse de inmediato con el sistema de emergencias médicas llamando al 107, correspondiente al SAME, para solicitar asistencia profesional. La rápida intervención es fundamental para evitar complicaciones y preservar la salud de la persona afectada.

Mientras se aguarda la llegada del personal sanitario, es posible realizar algunas acciones básicas de primeros auxilios. Se aconseja trasladar a la persona a un lugar fresco, con sombra y tranquilidad, y aflojarle la ropa para facilitar la regulación de la temperatura corporal. También es recomendable refrescarla humedeciendo su cabeza y su ropa con agua fresca, o aplicando paños húmedos sobre el cuerpo.

Si la persona se encuentra consciente, se le puede ofrecer agua fresca en pequeños sorbos, evitando forzar la ingesta. Asimismo, se sugiere mantener la cabeza ligeramente elevada y controlar su estado general hasta que llegue la asistencia médica. Estas medidas pueden ayudar a reducir el impacto del calor y prevenir consecuencias más graves.