
La Ciudad de Buenos Aires finalizó una reforma integral de la Plaza Derechos del Hombre, ubicada en el barrio de Villa Luro, Comuna 10, con el objetivo de optimizar su funcionamiento, fortalecer su estructura interna y mejorar la calidad del espacio público para los vecinos. La intervención transformó de manera sustancial la organización del predio, promoviendo una mayor accesibilidad, circulación y permanencia, y favoreciendo el encuentro comunitario.
El área renovada se encuentra delimitada por la avenida Juan B. Justo y las calles C. Irigoyen y Cortina, en un sector próximo a la Autopista Perito Moreno. Antes de la obra, este entorno presentaba dificultades de acceso desde su margen sur y una relación fragmentada con el tejido urbano circundante, lo que limitaba el aprovechamiento pleno del espacio verde por parte de quienes viven o transitan la zona.
Un diagnóstico previo que impulsó la transformación
Previo a la intervención, la plaza contaba con una caminería interna muy reducida, limitada a un sendero perimetral adyacente a las medianeras. Esta disposición restringía la circulación transversal y dificultaba la apropiación del espacio en su conjunto, generando áreas poco utilizadas y recorridos poco claros.
El patio de juegos existente se encontraba obsoleto, con equipamiento en desuso dispuesto sobre una base de arena y sin cumplir con los criterios actuales de seguridad y accesibilidad. Asimismo, la fuente central, que originalmente había sido concebida como punto de referencia y encuentro, se encontraba fuera de funcionamiento y había sido utilizada de manera informal como cantero, perdiendo su rol simbólico y funcional dentro de la plaza.
Frente a este diagnóstico, la renovación se propuso reordenar el espacio, actualizar su infraestructura y generar nuevas oportunidades de uso, priorizando la seguridad, la accesibilidad y la integración urbana.
Nueva estructura interna y jerarquización de los espacios
La obra tuvo como eje central el fortalecimiento de la estructura interna de la plaza, mediante la incorporación de nueva caminería y la creación de espacios de estar que favorecen tanto la circulación como la permanencia. La reconfiguración permitió organizar el predio de manera más clara, conectando los distintos sectores y promoviendo recorridos fluidos y accesibles.
Uno de los cambios más relevantes fue la reubicación del patio de juegos hacia un sector más próximo a la avenida Juan B. Justo. Esta decisión mejoró notablemente su visibilidad, facilitó el control visual por parte de adultos responsables y reforzó las condiciones de seguridad, además de integrar el área infantil de manera más directa al entorno urbano.
En paralelo, se revalorizó el sector central de la plaza, donde anteriormente se encontraba la fuente. En este punto estratégico se incorporaron pérgolas y nuevo mobiliario urbano, transformando el área en un nodo de encuentro y permanencia. Este espacio jerarquizado recupera la centralidad perdida y se consolida como un punto de referencia para la vida social del barrio.
Caminería renovada y nuevos accesos
La propuesta incluyó una reconfiguración integral de la caminería, que ahora estructura el espacio de manera más eficiente y legible. Se generaron nuevos accesos estratégicos en las esquinas de la avenida Juan B. Justo, C. Irigoyen y Cortina, conectados directamente con el nodo central, lo que facilita el ingreso desde distintos puntos y mejora la integración de la plaza con su entorno inmediato.
Además, se crearon diversos espacios de estar que responden a distintas dinámicas sociales y formas de uso. El diseño contempla desde ámbitos más pequeños e íntimos, pensados para el descanso o la permanencia tranquila, hasta sectores de mayor escala concebidos como puntos de encuentro barrial, aptos para actividades grupales y sociales.
Un patio de juegos con identidad barrial
El nuevo patio de juegos incorpora una temática inspirada en “la máquina de la lluvia”, en homenaje a Juan Baigorri Velar, vecino de Villa Luro conocido popularmente como el “mago de la lluvia”. Esta referencia a la identidad barrial aporta un fuerte valor simbólico y cultural al espacio, vinculando el juego con la memoria local.
La identidad temática se refleja en mangrullos y juegos con una estética que remite a caños, engranajes y mecanismos asociados al agua. Esta propuesta lúdica no solo estimula la imaginación y el juego creativo, sino que también refuerza el sentido de pertenencia y la apropiación del espacio por parte de niños, niñas y familias.
El equipamiento instalado cumple con los estándares actuales de seguridad, incorpora superficies adecuadas y está diseñado para favorecer un uso inclusivo y diverso, ampliando las posibilidades recreativas para distintas edades.
Una plaza más accesible, segura y integrada
La renovación integral de la Plaza Derechos del Hombre permitió mejorar la accesibilidad, ordenar los recorridos y potenciar el uso del espacio público en un sector de la Ciudad que requería una intervención profunda. La incorporación de nueva caminería, áreas de estar, mobiliario urbano y un patio de juegos actualizado contribuye a una experiencia más confortable y segura para los vecinos.
Asimismo, la obra fortalece la integración urbana de la plaza con su entorno inmediato, superando las barreras físicas y perceptivas que antes dificultaban su uso. Al mejorar los accesos y jerarquizar los espacios centrales, la plaza se consolida como un verdadero espacio de encuentro comunitario.
Un espacio público renovado para el barrio
Con esta intervención, la Plaza Derechos del Hombre recupera su protagonismo como espacio verde de referencia en Villa Luro. La transformación no solo mejora su funcionamiento y estética, sino que también promueve una mayor apropiación social, fomentando la convivencia, el encuentro intergeneracional y el disfrute del espacio público.
La obra se inscribe en una política urbana orientada a poner en valor plazas y parques, entendidos como ámbitos fundamentales para la calidad de vida, el bienestar y la construcción de comunidad. De este modo, la Ciudad continúa avanzando en la creación de espacios públicos más accesibles, seguros y pensados para las necesidades de quienes los usan a diario.