
Un hecho de violencia ocurrido en pleno microcentro porteño concluyó con una sentencia rápida. En menos de 72 horas, la Justicia de la Ciudad impuso una pena de prisión efectiva a un hombre de 28 años por delitos de abuso sexual, exhibicionismo y lesiones, en el marco de una causa tramitada por la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal.
El episodio comenzó cuando una joven de 25 años se dirigía a su trabajo por la zona de Lavalle al 800. Al llegar a la esquina con Esmeralda, se cruzó con un individuo que se encontraba orinando contra una pared y que, al notar su presencia, empezó a realizar actos obscenos mientras le profería comentarios de índole sexual.
De acuerdo con lo informado por Infobae, el agresor persiguió a la mujer, la sujetó por la cintura y efectuó tocamientos en diferentes partes de su cuerpo, al tiempo que continuaba exhibiéndose.
La situación se tornó aún más tensa cuando familiares de la víctima arribaron al lugar. En ese contexto, mientras el personal policial procedía a identificar al sospechoso, este atacó al padrino de la joven. Tras la intervención de las fuerzas de seguridad, la Unidad de Flagrancia Este ordenó la detención inmediata del imputado y el relevamiento de pruebas y testimonios. Un peritaje médico-legal determinó que el acusado se encontraba consciente, ubicado en tiempo y espacio, y en pleno uso de sus facultades, descartando así cualquier posibilidad de inimputabilidad.
Con las evidencias reunidas, el hombre fue acusado por abuso sexual con tocamientos y exhibiciones obscenas en perjuicio de la mujer, y por lesiones graves contra el familiar.
El expediente avanzó con rapidez y, a través de un acuerdo avalado por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 15, a cargo de la jueza Karina Andrade, se estableció una condena de un año y tres meses de prisión efectiva. Asimismo, se lo declaró reincidente.
Entre las medidas adoptadas, también se dispuso la toma de muestras biológicas para su incorporación al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a delitos contra la integridad sexual.
El proceso incluyó además la intervención del auxiliar fiscal, quien mantuvo contacto con la víctima para informarle sobre sus derechos conforme a la Ley de Víctimas y comunicarle el avance de la causa.