con la incorporación de una nueva área de especialización, orientada a ampliar sus capacidades de intervención en distintos escenarios de emergencia.

En esta oportunidad, se suman dos cachorras que serán formadas específicamente para desempeñarse en la disciplina de Detección de Restos Humanos (DRH), una tarea altamente especializada que requiere un entrenamiento riguroso, progresivo y sostenido en el tiempo. De esta manera, el área canina del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad da un paso más en la diversificación de sus recursos, incorporando nuevas herramientas para responder con mayor eficacia ante situaciones complejas.

Las nuevas integrantes, llamadas Nova y Roma, ya iniciaron su proceso de formación bajo la supervisión de los guías pertenecientes a esta unidad. Con el tiempo, se integrarán al equipo actual, que cuenta con ejemplares entrenados en Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas —clave en intervenciones tras derrumbes o desastres— y también en la detección de acelerantes de fuego (DAF), fundamental para el análisis de causas en incendios.

Ambas cachorras nacieron el 10 de enero de 2026 y pertenecen a la raza pastor alemán de línea de trabajo bicolor, reconocida por su inteligencia, resistencia física y gran capacidad de aprendizaje. Además, son hijas de Tyson, un perro que ya presta servicio activo dentro de esta dependencia y que ha participado en operativos de gran relevancia, destacándose por su desempeño y siendo reconocido dentro del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad por su compromiso y efectividad.

El proceso de adiestramiento comienza desde edades tempranas, aprovechando la etapa de desarrollo de los animales. En esta fase inicial, el entrenamiento se basa principalmente en el juego y en el refuerzo positivo, utilizando premios y estímulos que fomentan la motivación y el vínculo con sus guías. Este enfoque no solo facilita el aprendizaje, sino que también permite desarrollar habilidades específicas de manera natural y progresiva, respetando los tiempos de cada animal.

La especialidad de Detección de Restos Humanos constituye una disciplina técnica de gran importancia dentro de las tareas de búsqueda. A diferencia de los perros entrenados para localizar personas con vida, estos canes son preparados para identificar rastros odoríferos asociados a procesos posteriores al fallecimiento. Esto implica un tipo de entrenamiento distinto, enfocado en la discriminación de olores específicos y en la marcación precisa de puntos de interés.

El rol de estos perros resulta clave en múltiples contextos, especialmente en situaciones de catástrofes naturales, derrumbes estructurales o búsquedas en extensas superficies. Gracias a su desarrollado sentido del olfato, son capaces de cubrir grandes áreas en menor tiempo, descartar sectores donde no hay indicios relevantes y señalar con exactitud lugares donde podrían hallarse restos, incluso en condiciones donde los recursos tecnológicos presentan limitaciones.

De este modo, la incorporación de Nova y Roma no solo representa el crecimiento del equipo K9, sino también un avance significativo en la capacidad operativa del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad. La formación de estos nuevos binomios —compuestos por el perro y su guía— refuerza el compromiso de la institución con la profesionalización constante, la innovación en sus métodos de trabajo y la mejora continua en la respuesta ante emergencias.

Con cada nueva incorporación, la Unidad de Búsqueda y Rescate K9 reafirma su rol fundamental dentro del sistema de respuesta, consolidándose como un pilar clave en las tareas de asistencia, rescate e investigación, donde la preparación, el entrenamiento y el trabajo en equipo hacen la diferencia en momentos críticos.