
El club Club Atlético Vélez Sarsfield dio un nuevo paso en materia de sustentabilidad e innovación tecnológica con la inauguración de una planta solar fotovoltaica instalada en el estadio José Amalfitani, ubicado en el barrio porteño de Liniers. La iniciativa, considerada pionera dentro del fútbol argentino por su escala y capacidad de generación, permitirá abastecer una parte significativa del consumo eléctrico de la institución mediante energía renovable y consolidará un esquema orientado a la eficiencia energética y la reducción del impacto ambiental.
El proyecto fue desarrollado en conjunto con Coral Energía, empresa perteneciente al Grupo Corven, y forma parte de una estrategia integral impulsada por el club para modernizar su infraestructura y avanzar hacia modelos de gestión más sostenibles. La instalación quedó emplazada sobre la terraza del estadio José Amalfitani y ya comenzó a operar abasteciendo parte de la demanda energética tanto del estadio como de la sede social.
Según informaron desde la institución, la nueva planta permitirá cubrir entre el 15% y el 20% del consumo total de electricidad del club, generando además un importante ahorro económico a mediano y largo plazo. Las autoridades de Vélez señalaron que se trata de uno de los desarrollos energéticos más relevantes implementados hasta ahora dentro de una entidad deportiva argentina de gran escala.
La estructura está compuesta por 210 paneles solares bifaciales, instalados sobre una superficie aproximada de 1.250 metros cuadrados. Este tipo de tecnología permite captar tanto la radiación solar directa como la reflejada sobre distintas superficies, aumentando considerablemente la eficiencia energética del sistema respecto de los paneles tradicionales.
La planta alcanza una potencia máxima de 120 kWp en corriente continua y una capacidad nominal de 100 kW en corriente alterna, con una producción anual estimada cercana a los 180 MWh. Según detallaron los responsables técnicos del proyecto, ese volumen de generación permitirá reducir significativamente la dependencia energética del club respecto de la red convencional y disminuir el impacto ambiental asociado al consumo eléctrico.
La inauguración oficial se realizó en el sexto piso de la sede institucional y contó con la participación de dirigentes encabezados por el presidente del club, Fabián Berlanga, además de representantes de la empresa desarrolladora y funcionarios del Gobierno porteño vinculados al área deportiva y de sustentabilidad.
Durante el acto, las autoridades de Vélez destacaron que el proyecto comenzó a gestarse durante 2025 como parte de una política orientada a modernizar las instalaciones del club y fortalecer el vínculo entre deporte, innovación tecnológica y compromiso ambiental. Según señalaron, la intención es que esta iniciativa funcione como punto de partida para futuras obras vinculadas a energías renovables y eficiencia energética dentro de otras áreas de la institución.
En ese sentido, adelantaron que ya se evalúa replicar el modelo en la Villa Olímpica y en distintos espacios deportivos y administrativos del club. “La idea es seguir ampliando la capacidad de generación limpia y avanzar hacia un esquema energético más sustentable para toda la institución”, explicaron desde la dirigencia.
Uno de los aspectos centrales del sistema es la incorporación de un inversor inteligente que permite administrar automáticamente el consumo eléctrico y optimizar la distribución de la energía generada. Esta tecnología facilita una gestión más eficiente del recurso y mejora el rendimiento global de la instalación.
Además, el proyecto se encuentra encuadrado dentro de la Ley 27.424 de Generación Distribuida, normativa nacional que habilita a usuarios y organizaciones a generar energía renovable para autoconsumo e incluso inyectar excedentes a la red eléctrica pública. Gracias a este marco regulatorio, Vélez podrá volcar parte de la energía sobrante al sistema eléctrico cuando la producción supere la demanda interna.
Desde la institución remarcaron que el impacto del proyecto no se limita únicamente al ahorro económico, sino que también representa una señal de compromiso ambiental y responsabilidad social. Según explicaron, el objetivo es que el club se convierta en un actor activo dentro de las políticas de sustentabilidad urbana y contribuya a difundir modelos de consumo energético más eficientes.
Especialistas vinculados al sector energético señalaron que este tipo de desarrollos comienza a ganar cada vez más espacio dentro del ámbito deportivo internacional. En distintos países, estadios y complejos deportivos avanzan en la incorporación de energías renovables no solo por cuestiones ambientales, sino también por el fuerte ahorro operativo que representan en el mediano plazo.
En Argentina, sin embargo, la implementación de proyectos de esta magnitud dentro de clubes deportivos todavía es relativamente limitada, por lo que la experiencia de Vélez aparece como un antecedente relevante para otras instituciones que buscan reducir costos y mejorar su sustentabilidad.
Desde el club también destacaron que la instalación de la planta solar se integra a una visión más amplia de crecimiento institucional basada en innovación, eficiencia y desarrollo tecnológico. “Queremos que Vélez sea una institución moderna, preparada para el futuro y comprometida con el cuidado del ambiente”, señalaron durante la presentación oficial del proyecto.
La iniciativa se suma además a una tendencia global que vincula al deporte con políticas ambientales y estrategias de sostenibilidad. Cada vez más entidades deportivas incorporan medidas relacionadas con energías limpias, reciclaje, reducción de emisiones y uso racional de recursos, impulsadas tanto por compromisos ambientales como por nuevas demandas sociales y económicas.
En ese contexto, la puesta en funcionamiento de la planta solar en el estadio Amalfitani posiciona a Vélez como uno de los clubes pioneros del país en materia de generación energética propia. La combinación entre infraestructura deportiva y tecnología sustentable marca un cambio de paradigma dentro del fútbol argentino, donde comienzan a consolidarse proyectos que buscan combinar competitividad, eficiencia y responsabilidad ambiental.
Con esta obra, el club de Liniers no solo apunta a reducir costos y optimizar recursos, sino también a consolidar una identidad institucional asociada a la innovación y la sustentabilidad. La experiencia podría transformarse en un modelo de referencia para otras entidades deportivas interesadas en incorporar energías renovables y avanzar hacia sistemas de gestión más modernos y sustentables.